“Es cuestión de confianza”

Articulo de opinión de Gregorio Viera Vega, Concejal del PSOE, para El Mostrador de Ezequiel López

No es una cuestión menor cuando hablamos de confianza, ésta se sitúa en la seguridad, esperanza o creencia en que una persona o grupo será capaz de actuar de manera adecuada en una determinada situación y conforme a nuestras expectativas, pero también de la seguridad en uno mismo y no deja de ser una cualidad de gran valor en todos los ámbitos de la actividad humana. La confianza nos ayuda a seguir adelante con nuestros propósitos pese a los reveses, el desánimo o las dificultades. En este sentido, implica la convicción de que, valiéndonos de nuestras fortalezas y virtudes, seremos capaces de lograr lo que nos propongamos.

Sin embargo esa convicción, se ve muchas veces amenazada por circunstancias que no nos son ajenas del todo, la situación política nacional ayuda poco a la generación de confianza, ni siguiera a mantener un hilo de optimismo en nuestro horizonte más inmediato. El devenir del estado actual de nuestra región, azotada por unos índices de empobrecimiento descomunal, aderezada por una fanfarria de autocomplacencia debido a su cumplimiento en el control del déficit público, dejando de gastar más de 500 millones y cerrando el ejercicio 2017, con un superávit de 295 millones, clama al cielo cuando las alarmas de la situación social han saltado por los aires, aireadas además, por el comisionado de Inclusión Social y Lucha contra la Pobreza del mismo Gobierno de Canarias, percibiéndose como una cuestión de confianza, la falta de confianza para superar los retos que nuestra comunidad necesita.

En varios foros a los cuales he tenido la oportunidad de asistir últimamente, tanto dentro como fuera de nuestro municipio, se pone en valor la confianza, se enfatiza en lo importante que es y por esa misma importancia que se le da, su pérdida. Se cuestiona continuamente el valor de la palabra dada, el compromiso que se adquiere, las propuestas que asumimos como propias y que sin embargo, como refieren, damos al traste con todo ello, precisamente por una cuestión de confianza, abusamos, dicen, de su benevolencia o lo que es peor abusamos de su confianza, que pierden día tras día al comprobar que somos incapaces de ofrecer estabilidad, tranquilidad y sobre todo esperanza para mejorar nuestro alrededor y que tan solo nos dedicamos a sálvese quien pueda.

Hemos podido escuchar su desesperanza, sus miedos y en sus rostros observar la incredulidad ante aseveraciones que, en algunas ocasiones, te echan en cara por no ser capaces de convencer y hacer creíbles las posibilidades que como pueblo tenemos de salir adelante en un tiempo no muy lejano. No se lo hemos puesto fácil, decimos y hacemos para ganar su confianza para luego hacer y decir lo que creamos más conveniente en beneficio partidario, no del interés general, es cuestión de confianza, me dicen. No asumimos los errores, nos negamos a clarificar las dudas razonables que tienen y todo por un interés superior que siempre vemos y que no sabemos explicar.

Siempre hay un argumento para explicar una cosa y su contraria, según el guión que toque ese día o si somos gobierno u oposición y eso, últimamente ha quedado meridianamente claro explicando como gobierno algunas cosas que desde el mismo gobierno se cuestionaban, la hemeroteca está llena de las idas y venidas en los últimos tiempos. Esa falta de generosidad de personas que hacemos política y que estamos precisamente por ello, condenados y condenadas a entendernos para seguir evitando esa quiebra de la confianza, para hacer y ser creíbles en nuestros actos, en la toma de decisiones, en el análisis de la situación, buscando desde ópticas dispares, muchas veces, ese compromiso que haga posible la recuperación de la confianza.

He percibido a mucha gente desencantada, desconfiada de una mejora a corto plazo, de que seamos la solución, por el contrario, muchas veces nos perciben como el problema, su problema y lo exponen sin altanería, sin complejos, nos piden que seamos distintos, que marquemos la diferencia, que nos impliquemos pero sobre todo que seamos capaces de ilusionar, emocionar, porque como bien aseveran es cuestión de confianza.., con la pluma del Faycán.

Fuente: http://teldeadiario.com/el-mostrador/2018/04/07/es-cuestion-de-confianza/n4453.html

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