El Comentario – ¿… y después? – Ezequiel López – 18-10-2017



A mi sinceramente me gustaría salir todas las tardes a esta hora por aquí, subirme en mi tarima imaginaria, y empezar a decirles lo bien y bonito que va mi ciudad, hacerlo sin ánimo de endulzar orejas ni fastidiar a nadie, pero la realidad es muy diferente a lo que se quisiera contar con todo el buen rollo posible. La situación a día de hoy no es mala, es peor. No pongo en duda el afán y las ganas de verdad del grupo de gobierno de poder cumplir mínimamente, pero no llegan, yo estoy seguro que no dejan de intentarlo cada momento del día en sus responsabilidades políticas, pero el resultado no es el que necesita una ciudad como Telde, con tantas fracturas que no consiguen paliar y así poder avanzar en otras tareas. Y olvidar lo que está a la vista inconcluso y ponerse a hacer otras cosas, intentando que no miremos lo que no se arregla, de verdad que es una maldad.

Sabemos que se tiene que avanzar, que si no se puede poner solución, por ejemplo, al Palacio de la Cultura y las Artes de Telde, miremos a otro lado y pongámonos a solucionar otras obras más asequibles y esperamos a ver si llueve café. Reconozco que el Palacio, el Viaducto, el Parque de la Barranquera y algunas cosillas más que se me quedan atrás, son herencias que difícilmente pueden hacer desaparecer cuando no se tiene un plan de actuación y dinero para realizarlo. Un grupo de gobierno que solo ha podido trabajar al lado de la administración, tapando agujeros que han hechos otros, algunos, los propios compañeros de los partidos que gobiernan y otros por los mismos pero en la oposición, así se escribe la historia, les guste oírlo o no.

Llegaron y crearon un gobierno mayoritario, sembraron para algunos, esperanza e ilusión, las cosas entre ellos, no funcionó y se rompió escalonadamente, primero uno y después otro. Cuando estaban juntos conocimos los proyectos que se iban a realizar con ayudas del Cabildo principalmente, proyectos, algunos arrancaban como nuevos y otros se actualizaban y cogían ritmo, entre una cosa y la otra, aquel pacto solo dio para andar entre oficinas de aquí para allá y poco más. Eso sí, supieron transmitir la alegría en todos los medios que se les ponía delante, si me apuran los puedo detallar, los proyectos, con casi todo lujo de detalles, pues me los repetían cada ocasión que tenían cuando venían aquí o a cualquier otro medio. Luego ya sabemos lo que ha ocurrido, como dice mi Pepito, ¡se pelean las comadres y se saben las verdades! y los proyectos conocen nuevos conductores, que me imagino que reciben la consigna ¡véndanlo como si ustedes fueran los autores de siempre!, algunos lo han intentado, otros no han querido prestarse a ese insulto a la ciudadanía, y se han colocado a la espera que de una vez por todas culminen y la sociedad teldense puedan decir ¡por fin se ha hecho algo en Telde!. Dos años y algo y todavía estamos a la espera de la llegada de algún material o conexión que facilite el poder finiquitar la obra en cuestión.

Posiblemente, y no debo de dejarlo atrás, las cosas no se han aligerado por mor de los cambios y vaya usted a saber si por los atascos propiciados por la propia administración, que parece a veces caer en los malos vicios de la colaboración partidista, pagando las consecuencias el contribuyente, incluyéndolos a ellos mismos. Aún no hemos terminado nada, y tenemos que empezar un puño bueno de proyectos que también nos envían las perras desde las administraciones supramunicipales.

Son proyectos de envergadura, aunque en principio parece que va a mandar el asfalto, será lo que veremos con mayor asiduidad, ¡algo es algo! últimamente no dejo de oír, y creo que es que no tiene otro argumento, pues no le ayudaría, es que se diga desde el grupo de gobierno diciendo que en minoría se está cómodo y se gobierna bien, no, no es así, la democracia está pensada para que se gobierne en mayoría, otra cosa es otra cosa, Telde no cuenta, al menos en esta legislatura, con una oposición que no deja de importarle el pedigrí de sus adversarios, ¿eso es malo o bueno? yo por experiencia les digo, que ha sido lo mejor que ha pasado, que por fortuna para Telde esto se ha dado en estas circunstancias, pero para nada es garantía que se dé siempre, que se repita en la próxima legislatura. No, no. En esta ocasión los lobby políticos no han tenido interés alguno en arreglarlo porque sabían que la sociedad teldense ni la propia administración local iban a soportar a los inquilinos que propiciaran una moción de censura. Esta vez, como dice Pitti, ganó la Lucha Canaria.

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