El Comentario – Años y más años – Ezequiel López – 11-10-2017



Sin duda estamos ante una alarma social nacional importante, y que se llama, problemas entre Catalunya y Gobierno nacional, este panorama nos tiene a todos con el paso cambiado, somos muchos los que estamos con la cabeza puesta en que no ocurra nada, y nada es, que no se llegue a una guerra civil.

Ayer fue más fuerte el deseo de la buena gente, esa presión que se ejerció desde todos los rincones de España y algunos lugares del mundo, que luego vimos reflejada en el Parlament. Creo que ha aparecido una nueva oportunidad para que las cosas se puedan encaminar alejadas de la ilegalidad y más cerca del diálogo y la ley. Igual ya, a esta hora de la tarde la respuesta del Gobierno de Rajoy ha sido para bien o más gasolina al fuego, mi deseo es que sea más lo primero. Mientras se suceden estos acontecimientos de ruptura e ilegalidad, tenemos todos otro problemón que avanza y parece que no se está tomando con la seriedad y responsabilidad que se merece, ¿de qué hablo? de lo que pasará a los nuevos mayores a la vuelta de la esquina, a los que en la actualidad estamos en los cincuenta años.

Hoy el periódico La Provincia nos brinda una interesante entrevista al gerontólogo y experto sociosanitario, José Antonio Rabadán. Que destaco y recomiendo, sobre todo a los políticos. José Antonio en la entrevista que le realiza Sol Giménez alerta de que los políticos deben tomar medidas ante el incremento de la esperanza de vida y diseñar una nueva atención para generación de mayores con mayor formación y exigencias distintas a las de hace 30 años. Nos dice José Antonio que cuando, quienes rondan ahora los 50 años lleguen a la edad de jubilación, la estructura del Estado de bienestar actual estará sobrepasada, la tasa de dependencia se dispara y los recursos disponibles serán pocos. Esto es un vaticinio de un entendido en la materia, pero no nos podemos alarmar del futuro inmediato pues ya se padece y el caminar de la perrita es lento y malo.

Desde el Gobierno canario se está trabajando últimamente, parece que con mayor dedicación para que la ley de la dependencia coja conocimiento y que cuando llegue esas ayudas a familias o personas, aún sigan vivos los afectados. Esto es lo que está ocurriendo ahora, y parece que lo llevamos con resignación, ellos, los políticos han podido más en su tarea de inoperantes y la sociedad canaria tragando sapos de estos inútiles que lo ganan bien y que tendrán siempre perrillas para colocar a los suyos en buenas residencias y subsistir económicamente mientras les llega sus paguitas, ¡esta es la triste y cruel realidad!, ¿que no es justo meter a todos los políticos en el mismo saco? a lo mejor no, pero lo que estamos viendo de ellos no es muy halagüeño como para salvarles de la hoguera. Viéndolos actuar desde sus responsabilidades, a aquellos que tienen o han tenido responsabilidad en esas cuestiones, le parece a uno, que a lo mejor son tan toletes que no piensan que ellos y ellas también serán mayores y vaya usted a saber cómo le tratará la vida, aunque en honor a la verdad, suelen tener más suerte que la mayoría que depende de una mísera paga de 350 euros.

El gerontólogo José Antonio Rabadán, destaca en sus conferencias que el reto de la longevidad y el bienestar en los futuros escenarios consiste en que las circunstancias futuras y con los avances científicos que van encaminados a aumentar la longevidad habrá que compatibilizarla con un incremento del bienestar, pues más pronto que tarde tendremos un fenómeno que él ha bautizado como Spanish Oldie Boom, algo así como nuestros mayores en auge, que ocurrirá cuando la generación del Baby Boom llegue a la edad de la jubilación, hecho que está previsto que ocurra en el año 2023 y hablamos de 14 millones de personas. Una situación que se dará dentro de 6 años, ¿que son seis años? nada, mañana. Nos recomienda José Antonio que si los políticos no se ponen las pilas esto se va al garete, y razones no le falta.

Si seguimos así no habrá recursos ni dinerito para atender a una generación que además serán unos viejos distintos a los de hace 30 años atrás, que llegan con estudios universitarios y cuyas ayudas asistenciales serán distintas. Una entrevista que no podemos pasar por alto, sobre todo los políticos de alta alcurnia, pues nos dice el gerontólogo José Antonio Rabadán, o los políticos empiezan a tomar medidas en serio con nuevos diseños de servicios y con un incremento presupuestario o habrá un crack del sistema, ósea que no solo estamos con la losa del cambio climático, con lo del Puigdemont, sino además, ahora es mejor no envejecer, o como dice el dicho “como era poco, la que tenemos encima, nos parió la abuela”.

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